Hace un par de semanas, en una escalada sin precedentes sin previo aviso, Ucrania lanzó en la madrugada del 18 de junio su mayor ataque con drones contra Moscú y sus alrededores desde el inicio de la invasión rusa a gran escala en febrero de 2022. Cientos de drones ucranianos penetraron las defensas aéreas rusas, alcanzando la principal refinería de petróleo de la capital y causando daños en un centro comercial cercano, según confirmaron autoridades rusas y ucranianas.
El alcalde de Moscú, Sergei Sobyanin, informó que las defensas aéreas rusas derribaron cerca de 180-200 drones ucranianos en aproximación a la capital, pero reconoció que varios lograron impactar la Refinería de Petróleo de Moscú (MNPZ) en el distrito de Kapotnya, a solo 15 kilómetros del Kremlin. Se trata del segundo ataque exitoso contra esta misma instalación en menos de una semana.
Detalles del ataque y sus consecuencias
En la refinería de Kapotnya el impacto provocó un gran incendio con enormes columnas de humo negro visibles desde gran parte de la ciudad. La refinería, operada por Gazprom Neft, es la principal proveedora de combustible para Moscú: suministra alrededor del 50% del diésel, 40% de la gasolina y combustible de aviación de la región. Fuentes de la industria indicaron que parte de sus operaciones fueron detenidas temporalmente.
Como consecuencia residentes de los distritos sur y sureste de Moscú reportaron una extraña lluvia negra de hollín y partículas que cubrió autos, calles y ventanas. Autoridades recomendaron cerrar ventanas y evacuar a personas vulnerables.
El ataque también ha dejado paralizado los cuatro principales aeropuertos de Moscú: Sheremetyevo, Domodedovo, Vnukovo y Zhukovsky, que tuvieron que suspendier temporalmente todos los vuelos por razones de seguridad.

Según analistas y fuentes ucranianas, el ataque se ejecutó con una oleada masiva de drones de largo alcance de fabricación nacional, una táctica que Ucrania ha perfeccionado en los últimos meses. Entre los sistemas empleados destacan los drones tipo ala fija como el FP-1 Firepoint y RS-1 BARS , que son una mezcla de dron y misil de crucero, también pudimos ver drones de largo alcance con autonomía superior a 500-900 km, capaces de volar a baja altitud para evadir radares y el uso de enjambres, swarm tactics, combinando drones baratos de distracción con unidades más sofisticadas para saturar las defensas antiaéreas rusas.
Esta estrategia forma parte de la campaña de ataques profundos ucraniana contra la infraestructura energética rusa, con el objetivo de reducir la capacidad logística y económica de Moscú para sostener la guerra.
Declaraciones Ucranianas
El presidente ucraniano Volodímir Zelensky justificó el ataque como una respuesta directa a los bombardeos rusos recientes sobre ciudades ucranianas, incluyendo daños a la histórica Kyiv-Pechersk Lavra. En una declaración contundente, afirmó:
“Nunca quisimos esta guerra y no queremos que Ucrania arda por culpa del enemigo. Pero si Ucrania arde, Moscú también arderá.”
Zelensky añadió que estos ataques no solo son retaliatorios, sino una forma de presionar a Rusia para sentarse a negociar la paz.
2 semanas después del ataque
En las últimas 2 semanas, Ucrania ha intensificado drásticamente sus ataques con drones de largo alcance contra Rusia, especialmente contra Moscú y objetivos estratégicos. Esto marca una escalada notable en la guerra, llevando los combates más profundo en territorio ruso.
Alrededor del 22 de junio el primer ataque confirmado al Centro de Comunicaciones por Satélite de Dubna, al noroeste de Moscú, un hub clave para comunicaciones militares rusas. Ma adelante, a finales de junio, otro gran ataque masivo. Ucrania golpeó Dubna por segunda vez. Rusia reportó derribar más de 60 drones sobre Moscú y 419 en total en varias regiones. Un dron caído en Yegoryevsk mató a un bebé de 6 meses e hirió a otros. Zelensky lo describió como «sanciones a largo alcance» para debilitar la logística rusa.
Ucrania ha atacado intensamente infraestructura energética y logística rusa, es decir depósitos de combustible, puentes en Crimea, terminales petroleras, para aislar Crimea y complicar el suministro ruso.Rusia responde con ataques masivos de drones y misiles contra Ucrania, varios en estas semanas, con decenas de muertos y heridos reportados.
Por otro lado en el frente: Avances rusos lentos en Donetsk, pero Ucrania mantiene presión con drones y contraofensivas limitadas. No hay cambios territoriales drásticos en estas dos semanas
Un nuevo capítulo peligroso: Moscú ya no es intocable
Este ataque representa un hito simbólico y militar: por primera vez en mucho tiempo, Moscú sintió de forma directa el costo de la guerra que inició. Mientras Rusia continúa sus bombardeos masivos sobre Ucrania, casi mil drones y misiles en las últimas semanas, Kiev demuestra una capacidad creciente de fabricar y desplegar drones de largo alcance sin depender exclusivamente de ayuda occidental.
Expertos advierten que esta escalada aérea podría intensificar aún más el conflicto, con Rusia prometiendo “golpes masivos de represalia” contra Ucrania y aunque la situación sigue escalando hasta el momento no se reportan víctimas mortales en Moscú, aunque hay heridos por caída de restos.
Mientras el humo negro sigue cayendo sobre Moscú, queda claro que la guerra ya no tiene fronteras seguras.
Si Ucrania arde, Moscú también arderá, tal como advirtió Zelensky.
El conflicto ha entrado en un nuevo y peligroso capítulo.


