sábado, febrero 28, 2026

ESTÁ PASANDO

MADRID AL DÍA

La Quinta de los Molinos estrena su primera floración como Bien de Interés Cultural

Madrid vuelve a teñirse de blanco y rosa.

La Quinta de los Molinos vive estos días la primera floración de sus almendros desde su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) en septiembre de 2025, un hito que refuerza la protección de uno de los paisajes urbanos más singulares de la capital.

Durante varias semanas, el parque «situado en el distrito de San Blas-Canillejas», se convierte en un foco de atracción para madrileños y visitantes que acuden a contemplar un espectáculo natural que ya forma parte de la identidad paisajística de la ciudad.

Un fenómeno natural que marca el calendario madrileño

La floración del almendral, que suele iniciarse entre mediados y finales de febrero y alcanzar su punto álgido a comienzos de marzo, depende cada año de la meteorología. Las temperaturas suaves del invierno y las lluvias recientes han favorecido este proceso, que se produce de forma escalonada y permite prolongar el atractivo del parque durante semanas.

Esta característica, subrayan fuentes municipales, convierte cada campaña en una experiencia distinta y ayuda a repartir la afluencia de público, algo especialmente relevante tras el creciente interés que ha despertado el enclave en los últimos años.

Conservación activa para un ecosistema urbano único

El Ayuntamiento de Madrid mantiene una política de reposición constante del arbolado. Solo en 2025 se plantaron 50 nuevos ejemplares, dentro de un plan que desde 2019 ha sumado 595 almendros jóvenes. Actualmente, la finca alberga 1.919 árboles, una cifra que garantiza la continuidad del espectáculo floral.

Expertos en gestión verde urbana coinciden en que este tipo de mantenimiento progresivo resulta clave para la resiliencia de los parques históricos. La renovación evita la pérdida masiva de ejemplares envejecidos y permite adaptar el arbolado a las condiciones climáticas actuales, cada vez más variables.

Además del valor ornamental, el almendral actúa como:

-Sumidero de CO₂ en un entorno urbano denso

-Refugio para aves e insectos polinizadores

-Espacio de educación ambiental para familias y centros escolares

Un centenario con mirada al futuro

La floración de 2026 tiene un significado especial al coincidir con el centenario de la creación de la finca por el ingeniero y urbanista César Cort Botí. El Ayuntamiento prepara una exposición que recorrerá la evolución histórica del enclave, desde su origen como finca agrícola experimental hasta su actual condición de parque público.

En paralelo, se reeditará en facsímil su obra Campos urbanizados y ciudades rurizadas (1941), considerada una referencia temprana del urbanismo que integra naturaleza y ciudad, un enfoque que hoy vuelve a cobrar plena vigencia.

Recuperar la memoria hidráulica: los molinos de Chicago

Entre las actuaciones recientes destaca la rehabilitación de los históricos molinos de Chicago, instalados en el primer tercio del siglo XX para el sistema de riego de la finca y que dieron nombre al parque.

Su restauración no solo recupera un elemento patrimonial, sino que permite entender mejor la ingeniería agrícola que hizo posible este paisaje productivo en los orígenes de la quinta.

Mucho más que almendros en flor

Con más de 21 hectáreas, la Quinta de los Molinos mantiene una singular mezcla de naturaleza, historia y arquitectura. El visitante puede encontrar:

  • El palacete de inspiración modernista
  • La Casa del Reloj
  • El estanque del arroyo de Trancos
  • Jardines geométricos y caminos románticos
  • Huertas tradicionales con olivos, higueras y avellanos
  • Un bosque mediterráneo refugio de aves

En los últimos años, la oferta se ha ampliado con la programación cultural del Espacio Abierto Quinta de los Molinos, orientada al ocio familiar y la creatividad en contacto con la naturaleza.

Impacto para la ciudadanía

La declaración BIC y las inversiones de conservación consolidan la Quinta como un modelo de infraestructura verde urbana con beneficios tangibles:

  • Salud pública: más espacios de paseo y actividad al aire libre
  • Turismo sostenible: atractivo estacional sin grandes infraestructuras
  • Educación ambiental: contacto directo con ciclos naturales
  • Cohesión vecinal: espacio intergeneracional de encuentro

En un contexto de ciudades cada vez más densas y expuestas al cambio climático, iniciativas como esta refuerzan el papel de los grandes parques históricos como piezas clave del bienestar urbano.

La Quinta de los Molinos permanece abierta todos los días de 6:30 a 22:00 horas, con la mayor parte de sus recorridos accesibles para personas con movilidad reducida. La floración ya ha comenzado —y, como cada año, Madrid vuelve a mirar hacia sus almendros.

¿Quieres saber más sobre César Cort Botí?

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Noticias Populares