Madrid sigue pedaleando hacia un nuevo modelo de movilidad. El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, ha presentado hoy lunes, una nueva ampliación del sistema público de bicicletas eléctricas Bici Madrid, en lo que supone un paso más en la consolidación y expansión, de uno de los servicios más visibles de la ciudad en los últimos años.
El Cañaveral, en Vicálvaro, uno de los barrios más recientes y alejados del centro. Allí, donde hasta hace poco la bicicleta pública no existía, el Ayuntamiento ha querido simbolizar el cambio de rumbo.

Una ampliación con cifras concretas
La nueva fase incorpora 20 estaciones adicionales y 245 bicicletas, elevando la red hasta 653 estaciones y más de 8.000 bicis operativas en los próximos meses.
La inversión ronda los 1,4 millones de euros, con financiación en parte procedente de fondos europeos Next Generation.
Pero más allá de los números, hay una intención política clara: llevar Bicimad a la periferia. Barrios como Hortaleza, Villaverde, Puente de Vallecas, Barajas o el propio Vicálvaro se incorporan o refuerzan su presencia en el sistema.
Especial protagonismo tendrá Moncloa-Aravaca, donde se instalarán ocho nuevas estaciones con la vista puesta en una futura conexión con Pozuelo de Alarcón.
Del centro a los barrios: una deuda histórica
Durante años, Bicimad fue percibido como un servicio centrado en el eje interior de la M-30. No era una crítica menor: el modelo nacía en 2014 con apenas 123 estaciones y 1.560 bicicletas, concentradas en distritos céntricos.
Desde entonces, su crecimiento ha sido constante pero desigual. La gran transformación llegó a partir de 2022 con la renovación integral del sistema y su extensión a los 21 distritos.
Hoy, el Ayuntamiento intenta corregir ese desequilibrio territorial. La llegada a barrios como El Cañaveral —un desarrollo urbano en plena expansión— simboliza esa voluntad de conectar la ciudad real, la que crece lejos del centro.

Un servicio en auge… pero no exento de retos
Los datos avalan la apuesta:
-Más de 13,7 millones de viajes en 2025
– Más de 2,5 millones en lo que va de 2026
Y un acumulado que roza los 33 millones de trayectos desde su renovación reciente.
Sin embargo, el crecimiento también ha traído problemas. En los últimos años, Bicimad ha atravesado fases de saturación, incidencias técnicas, vandalismo y quejas por falta de bicicletas en determinadas zonas.
La historia del servicio es, en realidad, la de una ciudad que ha ido probando, corrigiendo y ampliando sobre la marcha.
La movilidad como campo político
La ampliación de Bicimad no es solo una cuestión de transporte. Se enmarca dentro de una estrategia más amplia: Madrid 360 y la transición hacia una movilidad más sostenible.
Llega, además, en vísperas de cambios normativos en movilidad y en un contexto donde las políticas de tráfico, contaminación y uso del espacio público están en el centro del debate político.
En ese tablero, Bicimad se ha convertido en algo más que un servicio: es un símbolo. De modelo de ciudad. De prioridades. Y también de tensiones.
Pedalear hacia el futuro… con equilibrio
La pregunta de fondo sigue siendo la misma:
¿puede Bicimad consolidarse como una alternativa real al coche en toda la ciudad, o seguirá siendo un complemento desigual según el barrio?
La ampliación presentada hoy apunta en una dirección clara: más cobertura, más capilaridad, más usuarios.
Pero el verdadero reto no está solo en crecer. Está en funcionar bien, en todos los distritos, todos los días.
Ahí es donde está el reto de la bici publica en Madrid.


