El Gobierno de España ha activado este mes un paquete de medidas estratégicas para abordar el fenómeno del overtourism —el turismo masivo que sobrecarga las ciudades y pone en tensión la calidad de vida de los residentes— en las principales áreas urbanas del país. En el centro de esta iniciativa, Madrid ha sido oficialmente clasificada como “ciudad a capacidad turística” junto a otras capitales como Barcelona, Málaga, Sevilla y Valencia, según datos del nuevo Atlas de Intensidad Turística impulsado por el Ministerio de Industria y Turismo.
¿Qué significa estar “a capacidad turística”?
El concepto de “capacidad turística” hace referencia a un umbral de saturación en el que la presencia de visitantes supera el equilibrio sostenible con los servicios urbanos, la vivienda o la convivencia vecinal. En la práctica, el Atlas establece indicadores cuantitativos como:
- Índice de densidad turística: número de turistas por kilómetro cuadrado y número de plazas de alojamiento turístico por cada 100 residentes.
- Accesibilidad a la vivienda: relación entre los ingresos locales y el coste de alquiler.
- Percepción de los residentes: encuestas sobre el impacto del turismo en la vida diaria de los barrios
En Madrid, zonas del distrito Centro, como Sol, Palacio, Cortes y Embajadores, han superado el umbral crítico de saturación —más del 15 % de ratio de vivienda turística— lo que ha llevado a las autoridades a congelar nuevas licencias de alojamiento turístico en esos sectores.
Medidas del nuevo plan estatal
La iniciativa forma parte de la Estrategia de Turismo Sostenible España 2030, que combina herramientas de análisis, normativa y gestión territorial para:
- Eliminar más de 54.000 alojamientos turísticos ilegales detectados mediante cruces de datos públicos y catastros.
- Dotar a gobiernos locales y regionales de competencias para limitar licencias y regular precios de alquiler en zonas saturadas.
- Promover un turismo de mayor valor añadido y menos concentrado, con especial atención a la desestacionalización y diversificación de destinos.
El objetivo declarado es equilibrar el tejido urbano y conservar la calidad de vida de los vecinos sin sacrificar el valor económico del sector turístico, que sigue siendo un motor clave de la economía española. Datos oficiales muestran que el gasto de turistas internacionales en España superó los 92 .400 millones de euros hasta agosto de este año, un 7,1 % más que en 2024, y el número de visitantes siguió creciendo a pesar de las restricciones ideadas para garantizar sostenibilidad.
Madrid: entre crecimiento y sostenibilidad
La ciudad de Madrid representa uno de los destinos urbanos con mayor tirón internacional. En 2024, la capital cerró su mejor año turístico con más de 11 millones de visitantes y 23,2 millones de pernoctaciones, registrando un gasto de 16.117 millones de euros, un 21 % más respecto a 2023.
Estos datos sitúan a Madrid no solo como una ciudad atractiva para viajeros, sino también como un caso de estudio sobre cómo gestionar el turismo cuando los indicadores pasan de crecimiento a saturación. La Comunidad de Madrid ha implementado estrategias de diversificación de mercados y promoción internacional para atraer visitantes de largo radio, especialmente desde Estados Unidos, Argentina, Brasil y Uruguay, en paralelo a las medidas de control de densidad.
Retos y debates en redes sociales y páginas web de alquileres y ventas de pisos.
A pesar de los avances, el impacto real de las medidas aún está pendiente de evaluación a largo plazo. Las cifras de visitantes continúan al alza, incluso frente a políticas restrictivas, y en algunos destinos turísticos de España el desafío es doble: mantener la competitividad internacional sin dañar la cohesión social y la economía local.
Organizaciones vecinales y sectores académicos coinciden en que la convivencia entre residentes y turismo exige soluciones integrales, que vayan desde la regulación de alquileres vacacionales hasta políticas urbanísticas que preserven los barrios históricos y las comunidades tradicionales.



