¡Buenas noticias para los madrileños! La capital está cerrando el año 2025 con el aire más limpio que se recuerda. Por primera vez en muchos años, y ya van cuatro seguidos, Madrid ha conseguido cumplir con las exigencias europeas y no ha tenido que activar ninguna alarma por contaminación.
El gran logro: no más alertas por coches
El contaminante que siempre nos ha traído de cabeza es el dióxido de nitrógeno ($\text{NO}_2$), que es el que sueltan principalmente los coches. Pues bien, a mediados de diciembre de 2025, el Ayuntamiento confirma un éxito rotundo:
- Ni una sola alarma: No se ha activado ni una sola vez el temido protocolo anticontaminación en todo el año. Los niveles de $\text{NO}_2$ no han rozado siquiera los límites peligrosos.
- Mínimos históricos: Las estaciones de medición están registrando los niveles más bajos de $\text{NO}_2$ de la historia de la ciudad. Estamos muy por debajo de lo que pide la Unión Europea.
Este cambio se debe en gran parte a las medidas de tráfico, como el conocido «Madrid Central» (ahora la Zona de Bajas Emisiones del Centro) y la restricción a los vehículos más antiguos. El resultado es que la ciudad ha cumplido con la ley europea de calidad del aire de manera constante.
Las partículas: bien, pero con ojo puesto en el futuro
Las partículas pequeñas ($\text{PM}_{10}$ y $\text{PM}_{2.5}$), que también vienen de la quema de combustibles y del desgaste de frenos y ruedas, también están controladas y por debajo de los límites actuales.
Sin embargo, los ecologistas (como Ecologistas en Acción) ya nos avisan: no hay que bajar la guardia. La UE va a poner límites mucho más estrictos para 2030, y si aplicáramos esos nuevos umbrales hoy, Madrid seguiría teniendo problemas en muchas zonas. Es decir, aunque estamos bien ahora, hay que seguir mejorando.
El ozono: el problema de fondo que no se va
Si el $\text{NO}_2$ es la buena noticia, el ozono troposférico ($\text{O}_3$) es la mala. Este contaminante se forma en los días de mucho sol y calor, y su aumento está directamente relacionado con el cambio climático.
- Va a más: Mientras que en otras grandes ciudades de España, el ozono está bajando, en Madrid no para de subir.
- Un riesgo: Las 13 estaciones que lo miden han superado con creces los límites de protección de la salud que marca la ley. Aunque en diciembre, con menos sol, el problema se reduce, sigue siendo la gran asignatura pendiente de la capital.
El reto es complejo porque el ozono se genera a partir de otros contaminantes y el calor, así que atacarlo requiere medidas amplias y constantes.
Recomendaciones: seguimos cuidándonos
En general, la calidad del aire es buena o moderada en diciembre, lo cual es estupendo. No hay un riesgo inmediato para la salud de la mayoría de la población.
Aun así, si tienes problemas respiratorios o del corazón, sigue siendo una buena idea:
- Consultar la calidad del aire del día antes de salir.
- Evitar el deporte intenso en las horas de mucho tráfico, especialmente cerca de las calles más transitadas.
- Usar el transporte público, la bici o caminar siempre que sea posible. ¡Ayudas a la ciudad y te proteges a ti mismo!
Madrid está en el buen camino, demostrando que las políticas de movilidad funcionan. Ahora el desafío está en controlar el ozono y prepararse para ser la ciudad más limpia de Europa en 2030.


